Ese día nada de lo que hizo fue típico, desde su comienzo solo sucesos inauditos acontecieron su día, se levanto con la sensación de que algo pasaría, algo nuevo, algo que de alguna otra manera cambiaria su vida.
Desde pequeña sensaciones así acudían a ella, cosas que nadie le supo explicar, casas que ella no planeaba, cosas que crecieron con ella sin que se pudieran controlar.
Muchos no le crean, la llamaban bruja, loca, hasta enferma. Otros creían que era un don, para ella un castigo. Cuando niña vaticino muchos sucesos negativos de su familia; muertes, accidentes, enfermedades, mucho sufrimiento, por eso para ella lo que le sucedía no podía ser un don, si no un castigo divino, ¿pero de que y por que? No se explicaba.
Realizo todo lo planeado para el día y regreso a su casa.
Trascurrida la noche sonó el teléfono, entre dormida contesto, una voz inaudible le hablaba del otro lado del auricular, al comienzo no reconoció la voz, confundida por los sollozos del emisor, se obligo a despertar del todo y preguntar una y otra vez quien era y que quería. La voz se calmo, se identifico y expreso su cometido de forma semi clara.
Momento después aquella extraña sensación desapareció, aquello que lo causaba ya había sucedido.


1 comentario:
Camila, desde cuando escribes? Estoy perpleja. vamos a tener que conversarnos un cafecito, estoy intrigada por saber cuanto de esto es cierto.
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