domingo, 30 de agosto de 2009

El Extraño

Entre dormida sentí un sonido, alguien golpeaba la puerta, era de noche, muy tarde, no había nadie en casa, solo yo, dude en ir abrir pero el golpe era cada ves mas fuerte e insistente, recordé la voz de mi padre

_ No abras la puerta a nadie cuando estés sola.

¿Pero si era alguien conocido?, ¿algún cercano que necesitaba ayuda?

Me levante lentamente, sin encender la luz baje las escaleras, otro golpe, sentí escalofríos, me acerque a la ventana para poder ver el causante de mi miedo, una silueta difusa estaba en el umbral de mi puerta, no reconocí la figura.

Se alejo, como resignado, avanzo hacia la calle, cuando creí que se marchaba, se detuvo, dio media vuelta muy decidido, de dos zancadas estaba nuevamente en mi puerta, esta ves golpeo con mas fuerza, estaba decidido a obtener respuesta, era como si supiera que yo estaba hay.

¿Que debía hacer? Me dirigí al teléfono, marque el número de mi mamá, no contesto. ¿Y si llamaba a policía? ¿Pero si no era nada importante? y yo estaba haciendo un lío de la nada.

Sin darme cuenta los golpes habían cesado, respire aliviada, deje el auricular en su lugar y fui hacia la ventana, corrí la cortina y el extraño causante de mi miedo estaba allí, enfrente de mi, era grande, pero aun no podía distinguir su rostro, abrió la boca, articulo palabra, pero me fue imposible comprender que decía, estaba paralizada, quise gritar, pero ningún sonido salio, quise correr, pero no me pude mover, el extraño levanto su mano hacia mi, el cristal del vidrio se había desvanecido, era mi fin, cuando creí que era termino de mi vida, algo extraño sucedió, sentí un impulso un fuerte grito, era mío, nada había pasado todo habia sido una pesadilla.

Travesía

Hace unos días, Salí de compras, fui al centro comercial a buscar un lindo atuendo para lucir el día de mi cumpleaños, como siempre Salí de mi casa con mucha prisa, atrasada, había quedado con una amiga y ya era tarde.

Como es habitual, para mi, ningún colectivo pasaba, los minutos corrían y yo seguía hay, esperando. Cuando por fin divise uno, levante mi mano y lo hice detener.

Muy aliviada por que ya iba camino donde mi amiga, me relaje y disfrute del viaje.

Al bajar, di las gracias, muy educadamente y cerré la puerta, había avanzado dos pasos y me di cuenta que había olvidado mi cortera con todo mi dinero en el colectivo, corrí para poder alcanzarlo, pero el iba muy deprisa, grite, no me escucho, seguí corriendo, no esta dispuesta a perder todo mi dinero, plata que me había costado mucho trabajo conseguir, eran mis ahorros de meses, imágenes de mi trabajando muy agotada invadieron mi mente, me di fuerza y apresure aun mas el paso, llevaba casi media cuadra corriendo, cuadras que habían sentido como kilómetros .

me faltaba el aire, no podia respira, pense en rendirme, cuando ya veía todo perdido llegue a la esquina y como por milagro el semáforo dio el rojo, era mi oportunidad, sentí campanas de jubilo. Todo mi esfuerzo había valido la pena.

jueves, 13 de agosto de 2009

El comienzo.


Mi nombre es Emily, pero siempre me han dicho Mily, no se por que los padres al nacer te ponen un nombre si al final terminaran llamándote por otro, la verdad es que no entiendo mucho la vida "adulta", con sus exigencias, temores, pudores, obligaciones y contradicciones, una vida llena de limites implícitamente auto impuestas.
Siempre quise tener un diario de vida, pero nunca considere tener algo digno de ser contado, mas bien consideraba mi vida un tanto lenta, plana sin grandes aventuras ni emociones. Pero ahora creo que cada momento, circunstancia y experiencias son instancias de crecimientos y exploración personal. Asi que desde ahora documentare todos mis logros, metas, obstáculos, sueños y experiencias para hacer de ellas momentos únicos y especiales.