Hace unos días, Salí de compras, fui al centro comercial a buscar un lindo atuendo para lucir el día de mi cumpleaños, como siempre Salí de mi casa con mucha prisa, atrasada, había quedado con una amiga y ya era tarde.
Como es habitual, para mi, ningún colectivo pasaba, los minutos corrían y yo seguía hay, esperando. Cuando por fin divise uno, levante mi mano y lo hice detener.
Muy aliviada por que ya iba camino donde mi amiga, me relaje y disfrute del viaje.
Al bajar, di las gracias, muy educadamente y cerré la puerta, había avanzado dos pasos y me di cuenta que había olvidado mi cortera con todo mi dinero en el colectivo, corrí para poder alcanzarlo, pero el iba muy deprisa, grite, no me escucho, seguí corriendo, no esta dispuesta a perder todo mi dinero, plata que me había costado mucho trabajo conseguir, eran mis ahorros de meses, imágenes de mi trabajando muy agotada invadieron mi mente, me di fuerza y apresure aun mas el paso, llevaba casi media cuadra corriendo, cuadras que habían sentido como kilómetros .
me faltaba el aire, no podia respira, pense en rendirme, cuando ya veía todo perdido llegue a la esquina y como por milagro el semáforo dio el rojo, era mi oportunidad, sentí campanas de jubilo. Todo mi esfuerzo había valido la pena.


No hay comentarios:
Publicar un comentario