miércoles, 21 de octubre de 2009

Aquella.

Ella siempre lo supo, estaba conciente de que lo de ellos era esporádico, que duraría hasta que aquella otra mujer apareciera, y así fue.

El siempre fue de aquella otra, sus pensamientos y emociones giraban hacia ella, era inevitable, y aunque lo intento jamás la dejo de amar.

Lo que esta nueva mujer le entrego solo fue una distracción, una compañía en sus noches de desvelos, una sonrisa ante el amenazante fluir de las lágrimas.

Y el día que ella menos espero, aquella otra mujer volvió, y se llevo aquel hombre que ella comenzaba a querer, sin previo aviso, todo sucedió, el se marcho y no se despidió.

Ella sola se quedo, ante un incipiente sentimiento que frente al transcurso primaveral se masifico. Y aun que sufrió por ello, no lo odio, no podía, lo que el significo, solo en eso quedo, que más podía hacer, era una ola, antes un mar de emociones pasadas.

domingo, 4 de octubre de 2009

Créeme mientras miento

Cuando se miente, se necesitan dos; el que miente y el que cree.

Y en esto hay dos culpables, yo que miento y tu que crees.

¿O será que quieres creer que no miento?

¿O será que yo quiero creer que me crees?

Mientras sigas creyendo que no miento, seguiré mintiendo

Y creyendo que me crees.

Hasta que de la verdad te enteres, y todo esto termine

Por yo creer que me crees y tú pensar que no miento.